El síndrome de la banda iliotibial y la carrera

El ciclo de la marcha en la carrera se caracteriza por la ausencia de intervalos de doble apoyo y la presencia de tiempos de vuelo. En la carrera aumentan la cadencia, la longitud de paso y la velocidad respecto a la marcha, pero disminuye la anchura del paso. La superposición de los periodos de oscilación de las extremidades inferiores genera los tiempos de vuelo.

Durante la carrera el 80% del gasto energético se invierte en la recepción del peso y en la propulsión. En comparación con la marcha, las amplitudes articulares de las extremidades inferiores se incrementan (ver figura 1, que muestra las amplitudes de cadera y rodilla). El patrón de carrera se caracteriza además por la variación del contacto inicial del pie, según la velocidad y la técnica. Por ejemplo, si el corredor realiza el contacto inicial con el pie más alejado (más flexión de cadera y extensión de rodilla = más zancada), el contacto se realiza con el talón (y borde lateral) o con la zona media del pie. Por el contrario, si el corredor lo realiza con el pie más próximo (menos flexión de cadera), el contacto se lleva a cabo con la zona media del pie o antepié.

Figura 1. Cinemática de las articulaciones durante la carrera

Amplitudes articulares de la cadera durante la carrera

Amplitudes articulares de la rodilla durante la carrera

¿Y qué tiene que ver el patrón cinemático con las lesiones y su tratamiento? Vamos a poner un ejemplo con la rodilla del corredor o síndrome de la banda iliotibial, una de las afecciones más frecuentes en los atletas.

Este síndrome se produce por una fricción repetida entre la fascia y el cóndilo femoral durante la carrera. El exceso de inclinación de la pelvis y del tronco en la carrera pueden incrementar el riesgo de sufrir dolor por un incremento del roce entre la banda y el cóndilo. Lo habitual es que, en corredores bien entrenados, el tronco se incline entre 5 y 7.5 grados, y que la pelvis se mantenga en una anteversión de 10 grados (van Oeveren y cols. 2021). Además, según Shen y cols. (2021) reducir la flexión (oscilación) y aducción (apoyo) de la cadera durante la carrera pueden ser buenas estrategias para disminuir el dolor ocasionado por el síndrome de la cintilla iliotibial, ya que son posiciones que incrementan la tensión de la banda.

En definitiva, la comprensión del patrón biomecánico de un gesto motor nos puede ayudar a entender porqué aparecen determinadas lesiones en nuestros pacientes. De esta manera, la reeducación y la búsqueda de un patrón más adecuado, ergonómico y beneficioso para nuestras estructuras corporales constituye una estrategia terapéutica a considerar en nuestras intervenciones.

Referencias

Nicola T,  Jewison D. The anatomy  and biomechanics of running. Clin Sports Med 31 (2012): 187-201

Dugan SA, Bhat KP. Biomechanics and analysis of running gait. Phys Med Rehabil Clin N Am 2005;16:603-21

van Oeveren BT, de Ruiter CJ, Beek PJ, van Dieën JH. The biomechanics of running and running styles: a synthesis. Sports Biomech. 2021 Mar 4:1-39.

Shen P, Mao D, Zhang C, Sun W, Song Q. Effects of running biomechanics on the occurrence of iliotibial band syndrome in male runners during an eight-week running programme-a prospective study. Sports Biomech. 2021 Aug;20(5):560-570.

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