La observaciĂłn de la marcha debe atender a sus diferentes fases, no debe realizarse de manera general, ya que en cada una de ellas suceden eventos especĂficos que requieren de una intervenciĂłn especĂfica.
Por ejemplo, en la fase de respuesta a la carga, mĂşsculos como el cuádriceps, el glĂşteo medio y el glĂşteo mayor se encargan de estabilizar la pierna de apoyo; sin embargo, durante el apoyo medio, fase inmediatamente posterior, es el mĂşsculo trĂceps sural el encargado de controlar la progresiĂłn del cuerpo. En cada fase la acciĂłn muscular es distinta y tambiĂ©n la funciĂłn realizada. Por tanto, la detecciĂłn de una alteraciĂłn en una fase u en otra implicará un trabajo muscular concreto e involucrará a una articulaciones u a otras.  En esta imagen se representan las fases de la marcha y los eventos (nĂşmeros) que marcan la transiciĂłn entre ellas.
Las diferentes fases de la marcha son:
Contacto inicial – (1)
Respuesta a la carga (entre 1 y 2)
Apoyo medio (entre 2 y 3)
Apoyo final (entre 3 y 4)
Pre-oscilaciĂłn (entre 4 y 5)
OscilaciĂłn inicial (entre 5 y 6)
OscilaciĂłn media (entre 6 y 7)
OscilaciĂłn final (entre 7 y 8)
